Nací en un hogar católico, soy la numero siete de once hijos. Me casé por la Iglesia, tuve dos hijos, llevaba una vida para este mundo normal, pero para Dios de mucho pecado, desorden… etc., me separé muy decepcionada del amor humano, y años después obtuve la anulación de mi matrimonio por la Iglesia. Yo siempre buscaba la razón de la existencia de la vida y no la encontraba, pensaba que uno venía a este mundo para algo, no me conformaba con estudiar, tener hijos, trabajar, ganar dinero etc., pensaba que debería haber algo más y lo buscaba todo el tiempo, pues me sentía muy vacía interiormente. Ya separada, con mis hijos pequeños, aunque no llevaba una vida muy cercana a Dios, en tres ocasiones le dije que me diera la Verdad pura y absoluta, porque era lo único que yo quería dejar a mis hijos como herencia. Recuerdo que la última vez se lo pedí con mucha angustia diciéndole que mis hijos estaban creciendo y que, si yo no tenía la Verdad, cómo se las iba a dejar a ellos.
En el año 1992 tuve mi conversión, quería seguir a Dios, pero eso me implicaba el desprendimiento de cosas y personas que amaba (más bien eran apegos), y sin embargo siguiendo el proceso de conversión, me doy cuenta que es duro y difícil crecer en santidad, después de una vida desordenada y de pecado, hacía demasiados esfuerzos y crecía muy poco, esto me desanimaba, muchas veces lloré y se me hacía muy difícil alcanzar a Dios, lo anhelaba con toda el alma, pero no lo alcanzaba y hacía muchos esfuerzos de oración, Misa diaria, el rosario, comunión y confesión frecuente, lecturas espirituales y me parecía que era muy poco lo que avanzaba, realmente; sentía que tenía sed de Dios y nada me saciaba, fueron muy duros esos primeros años de conversión. Este proceso fue acompañado por un sacerdote al que le debo mucho, el padre Jorge Alberto Hernández, (que en paz descanse), ya que en sus homilías, aunque no conocía la Divina Voluntad, él repetía constantemente la importancia de hacer la Voluntad de Dios, y con él y en su comunidad aprendí a hacer ejercicios sobre la entrega y el abandono en Dios, cosa que hacía todos los días durante casi dos años y esto abonó y preparó maravillosamente el terreno de mi alma para entrar en la Divina Voluntad. Por esta razón uno de los primeros trabajos que hice fue el libro y CD con la Oración de Entrega perdón y abandono.
En el año 1995 conocí la Divina Voluntad, a través de un librito pequeño llamado “Pasajes Selectos de la Divina Voluntad”. Yo tenía mucho interés en hacer y conocer la Voluntad de Dios por las semillas que había sembrado el padre Jorge en mí y al leer este libro de pasajes selectos, entendí que se adquiere una santidad mayor de la que se conoce actualmente, sólo con la lectura de estos escritos, por la que me apasioné desde el primer instante y me dediqué a leerlos porque de verdad quería cambiar.
A lo que le di más importancia fue al conocimiento de los escritos, porque pensaba que era más fácil leer, que hacer todos los esfuerzos que hacía para crecer en santidad, sin dejar la Misa diaria y todo lo demás, de hecho empecé a hacer las 24 Horas de la Pasión, me dediqué de lleno a la lectura de los escritos de la Divina Voluntad, estaba muy atenta a cada cosa que Jesús decía sobre este Conocimiento, porque entendí que era a través de la lectura de estos escritos, que el alma se transforma en Jesús, y me dediqué día y noche a leerlos, y en la medida que lo hacía iba cambiando interiormente, me iba llenando de Amor, me sentía muy feliz y parte de la familia Celestial, era una sensación muy hermosa y por fin empecé a avanzar y no solo sentía que alcanzaba a Dios, sino que lo tocaba, era verdaderamente mío, experiencias maravillosas que vive el alma que se apasiona por la Divina Voluntad. Por otro lado, en la medida que leía los escritos me fue entrando una sed de conocimiento de Dios y por conocer las Sagradas Escrituras, Antiguo y Nuevo Testamento, Catecismo y Doctrina de la Iglesia, además porque en la medida que leía los escritos iba entendiendo más y mejor todo lo demás.
Al poco tiempo de empezar a leerlos, empecé a dictar conferencias sobre la Divina Voluntad, y hablaba sobre muchos temas: la entrega, el abandono, la confianza en Dios, la importancia de vivir en la Divina Voluntad, diferentes temas de los que habla Jesús, pero sobretodo el Amor y el conocimiento de estos escritos y el bien que hacen, cosa que comprendí mejor cuando entendí la parábola del Sembrador. En el año 2009 dicté un seminario de 10 conferencias sobre “El Conocimiento” inicialmente de Dios con la parábola del sembrador y siguiendo y profundizando sobre el conocimiento de la Divina Voluntad. Estas conferencias se encuentran disponibles en esta página en forma gratuita.
El año 1997, dos años después de conocer la Divina Voluntad, empecé a trabajar en lo que yo llamo: “Las Tres Columnas” esto es, la obra del Padre Celestial: La Creación (Antiguo Testamento), la obra del Hijo: La Redención (Nuevo Testamento) y la obra del Espíritu Santo: La Santificación (Herencia: El Reino de Dios – La Divina Voluntad). Es un compendio ordenado e integrado de citas de las Sagradas Escrituras, del Catecismo de la Iglesia Católica, citas de Santos y Escritos de la Divina Voluntad. Estas tres columnas es la historia de la salvación del hombre, se puede ver también como un curso de Biblia intensivo. Yo empecé a dictar conferencias sobre “Las Tres Columnas” casi desde que las comencé a hacer, sin embargo, siempre le iba adicionando nuevas cosas y las fui complementando durante todos estos años hasta que las terminé en el año 2009. Lo hice para introducir a la gente en la Divina Voluntad y para explicar a través de la Doctrina de la Iglesia, que Dios quiere instaurar su Reino en la tierra y llevar al hombre a su origen. También porque al ver la obra de la Trinidad toda junta, desde un mismo plano, se comprende mejor todo el plan de Dios desde la creación del hombre hasta nuestros días, es decir que le ayuda a la gente a ubicarse en lo que Dios quiere hoy: su Reino.
Uno de los temas que más me han apasionado en los escritos de la Divina Voluntad es el tema del Amor. Dios, que es Amor, hizo al hombre de Amor y para el Amor, por lo tanto, la sangre, las venas, los músculos, los órganos y cada parte del cuerpo es hecho de Amor de Dios, es decir que Adán antes del pecado sentía vivamente el Amor en todo su ser. Sentía el amor correr en sus venas, en sus órganos y cuando le decía a Dios que lo amaba, se lo decía también con cada parte de su cuerpo. Este estado obviamente el hombre lo perdió, pero como Dios quiere llevar al hombre a su origen, quiere que lo viva nuevamente, por esta razón y con el deseo de alimentarme solo del Amor de Dios, en el año 2010 separé algunas lecturas de los escritos sobre el Amor de Dios, e hice un libro con estas lecturas y gravé un CD con una oración reconociendo parte por parte del cuerpo que somos hechos de Amor, por el Amor y para el Amor.
Durante este proceso, en el transcurso de los años, conocí mucha gente y veía con asombro personas que realmente querían vivir la Divina Voluntad, pero les daba mucha dificultad entender los escritos y vivirlos, y además que en algunas personas era mucho el interés y el esfuerzo, pero solo después de algunos años empezaban a entenderlos y otras que querían, pero como que pasaban los años y nunca alcanzaban, esto me cuestionaba porque yo sentía un deseo enorme de que la gente se empapara de esta maravillosa Divina Voluntad, además también veía no solo en mí, sino en muchas otras personas, defectos, debilidades de carácter, celos, competencia y los pecados capitales como ira, soberbia, envidia y muchas otras cosas… y yo le preguntaba continuamente a Dios, porque nosotros no nos transformábamos así como dicen los escritos. Esto me inquietaba mucho, de hecho cuando recién conozco la Divina Voluntad conocí a una persona que llevaba 19 años leyendo la Divina Voluntad y le pregunté que si ya había visto a alguien transformado en Jesús como dicen los escritos y me dijo que no… entonces yo pensaba que cuánto tiempo se requiere para tener esa transformación del alma en Jesús y esto me inquietaba y por eso muchas veces se lo preguntaba a Jesús, hasta que me fue llevando al rosario del perdón y del desate, la forma como lo hizo, está explicado en la sección de esta página que se llama: “Cómo nace el rosario del perdón y del desate”. El rosario del perdón nace en el año 2010 y 2011 Y lo curioso de todo esto, es que lo que no vi en el transcurso de 17 años (desde que conocí la Divina Voluntad hasta que nace el rosario del perdón), lo vine a ver en el transcurso de 7 años que lleva el rosario del perdón, ya que ha habido no solo varias sanaciones físicas, sino que lo más grande e impresionante es el cambio que va teniendo la persona que hace este proceso de perdón, es realmente increíble cómo se va transformando en dulce y pacífica, como el temperamento de Jesús y se ve claramente con los desates, cómo las pasiones real y verdaderamente van perdiendo la fuerza de hacer caer, a la persona que hace el perdón, en el pecado…
Por otro lado, ahora, en este tiempo, viendo la cantidad de mensajes que manda la gente por celulares, con todas las cosas que están sucediendo en el mundo, he visto confusión, miedo, angustia y desasosiego en las personas, porque no saben porque están sucediendo estas cosas; por esta razón escribí el libro de “La Llamada del Amor”, para tranquilizar a la gente y mostrarle de una manera amable y amorosa con apartes de los Escritos de la Divina Voluntad, la llamada que Dios le está haciendo al hombre, de esta manera (con todo lo que está pasando), y en estos tiempos, para que regrese a su estado de origen, a su puesto, quiere invitarlo a vivir nuevamente en el Paraíso Terrenal, para que haga un papel protagónico en la parábola del hijo pródigo. Adán y Eva que salen de la casa del Padre (el Paraíso Terrenal) y nosotros en este tiempo regresamos.
Desde el 2008 soy programadora de Radio María, tengo el programa llamado: “La Divina Voluntad” los primeros y terceros martes de cada mes de 11:00 Am a 12:00 M.