
Por lo tanto, Dios que es Amor, hizo al hombre de Amor y para el Amor. Así fue como la creatura salió de las manos de Dios y cuando Adán y Eva vivían en el Paraíso Terrenal, sentían dentro y fuera de ellos correr continuamente el Amor de su Creador, de hecho, cuando Dios teniendo a Adán en sus brazos, sopla sobre él su Aliento Divino, donde le infunde al hombre su misma esencia, dice Jesús, que cuando Adán abrió los ojos por primera vez, ve el Rostro del Amor mirándolo y como él se sentía lleno de Amor, le dice: “Te Amo, Dios mío, Padre mío, autor de mi vida”. Y que esto no se lo dijo solamente con la voz, sino con todo su ser. Cuando el hombre pecó, rompió el fluido de Amor y dejó de sentir el Amor dentro y fuera de él y así ha vivido el hombre durante estos seis mil años de destierro del Paraíso Terrenal, pero como ahora Dios quiere que hombre vuelva al estado del Paraíso, quiere que vuelva a experimentar el Amor primero. Por otro lado, como el hombre fue hecho de Amor y ha vivido en el desamor, vive lleno de vacíos de Amor, buscando saciar esta necesidad de amar, que por naturaleza tiene, en cosas de este mundo que al no saciarlo, aumentan más y más sus vacíos de Amor, porque no lo busca en la fuente que es Dios. El libro tiene una selección de capítulos de los escritos de la Divina Voluntad meditados, sobre el Amor de Dios por su creatura y trae un CD con una oración, que recorre todo el cuerpo, reconociendo que cada parte es hecha de Amor, por el Amor y para el Amor.
